Soledad nos envía su bonita historia de Cleopatra. Una gata cariñosa, que le hace reír cada día y que encontró en la calle hace unos años. Hoy se ha convertido, nos dice, en su mejor amiga y en su salvadora. Esta es su historia:

“Nos conocimos un 17 de junio de hace 9 años y desde entonces nunca nos hemos vuelto a separar. La encontré abandonada debajo de un camión y cuando maulló por primera vez, me dio un vuelco el corazón. Yo le salvé la vida aquel día, sin saber que ella me devolvería el favor.

Lidio con la ansiedad y la depresión desde hace años. Al principio las crisis eran tan fuertes que se convertían en algo imposible de manejar, hasta que llegó ella. Desde el primer día, Cleo apoya la cabeza en mi pecho, empieza a ronronear y espanta todo lo malo. Ella es todo luz en un mundo de sombras.

Ella me anima a salir de la cama en los peores días. Me motiva cuando no puedo más. Me abraza y me da besos rasposos cuando lo necesito. Me hace reír cada día que se coloca al lado del cartel de “Alarma activada” en la ventana, porque ella es la mejor vigilante del universo.

Me hace feliz, cada día que está conmigo: cuando llego a casa y viene canturreando a contarme su día, cuando llega la hora de dormir y me pide que abra las mantas para acurrucarse muy pegada a mí y comenzar su ronroneo, que es la mejor de las nanas.

Es mi más leal compañera y mi mejor amiga y merece que el mundo conozca que existe un ser tan maravilloso en el mundo.

Te adoro, Cleo.”

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