¿Qué es el coronavirus canino y cómo afecta a mi perro?

El coronavirus canino es un tipo de virus que afecta al intestino especialmente de los cachorros, debido a que tanto su sistema inmune como su aparato digestivo aún son inmaduros, aunque también puede afectar a perros adultos.

Este virus pertenece a la familia Coronaviridae, y provoca diarreas al atacar a las células de las vellosidades intestinales del intestino delgado, provocando la destrucción de las mismas. Como consecuencia, las vellosidades intestinales se acortan y se desencadena el llamado síndrome de malabsorción (los nutrientes y el agua no pueden ser absorbidos adecuadamente) por lo que finalmente aparece un cuadro de diarreas.

El contagio de este virus es por vía oral tras el contacto con heces infectadas con este virus. Una vez dentro del tracto digestivo, el virus va directamente a colonizar las células del intestino delgado para multiplicarse.

Aunque la mortalidad causada por esta enfermedad es muy baja, la gravedad del cuadro clínico depende de varios factores, entre ellos: la edad del animal (siendo más problemático en cachorros que no han sido vacunados, ya que en los perros adultos la sintomatología suele ser más leve), el estado inmunológico del perro o si existe una infección de tipo mixto (ya que es común encontrar infecciones de coronavirus canino junto con el parvovirus canino, y agravarse el cuadro producido).

Coronavirus: Síntomas y Tratamiento

Los signos clínicos que frecuentemente podremos encontrar en este tipo de infección son problemas digestivos que cursan con diarreas, vómitos, pérdida de apetito, aunque también podemos encontrar cuadros de depresión y fiebre. Ocasionalmente, también un perro infectado puede experimentar algún síntoma respiratorio leve. Los casos más graves se producen cuando hay una enteritis severa (inflamación del intestino delgado), lo que puede provocar la muerte de los cachorros.

Ante la sospecha de un brote de coronavirus canino es importante el descartar la presencia de otros patógenos tales como parásitos u otros agentes (con especial atención al parvovirus canino sobre todo a edades tempranas y animales sin vacunar), que el perro no haya ingerido cuerpos extraños, etc. Para asegurarnos de que las diarreas son provocadas por este virus, existen kits de diagnóstico rápido que detectan su presencia en las heces, o también se puede realizar el diagnóstico a través de muestras de heces y/o sangre en un laboratorio especializado, para determinar si el animal ha entrado en contacto con este virus.

El tratamiento de esta enfermedad suele ser exclusivamente sintomática y debe aplicarse con la mayor rapidez posible, por lo que se debe de utilizar fluidoterapia para evitar que el animal se deshidrate. El pronóstico es muy favorable cuando la infección es únicamente causada por el coronavirus canino.  Sin embargo en el caso de agravamiento de la enfermedad puede ser necesario el utilizar antibióticos, sobre todo cuando hay cuadros de enteritis severa.

La prevención se basa fundamentalmente en la vacunación y en mantener unas condiciones de higiene adecuadas para minimizar en la medida de lo posible la transmisión del coronavirus entre otros perros.

Share This