Los perros también tienen emociones como nosotros, y el miedo es una de ellas, igual que la alegría, tristeza o el nerviosismo. Ellos no pueden elegir sentirlas, son involuntarias y por eso no podemos ni reforzarla ni castigarla. Pero sí podemos aumentar o disminuir la intensidad de esa emoción.
Los perros suelen tener miedo a los ruidos fuertes, como puede ser una tormenta o fuegos artificiales. Y cuando se asustan, todos demuestran la misma reacción y es a través de su postura corporal. Suelen quedarse encorvados, con la mirada desviada o las pupilas dilatadas, ceño fruncido, gimen, tiemblan o tiritan, etc.

Cuando tengas una situación de esas, en las que tu perro se asusta y no sabes qué hacer, aquí te dejamos unos trucos para combatirla.

  • Lo mejor que podemos hacer es actuar de una forma calmada. No le grites ni le riñas, porque lo único que vas a conseguir es empeorar la situación. Nuestro perro nos toma como referente, y por eso podemos enseñarle a que las cosas no dan miedo, pero sin forzarle a hacer nada.
  • Intenta evitar acariciarle. Es lo que solemos hacer como reacción, pero solo produce el efecto contrario en nuestro perro. Él piensa que el ruido que escucha es algo peligroso, y por eso le protegemos. Aumenta su miedo y por eso es mejor acariciarle cuando se haya relajado.
  • Si se puede evitar acercarnos al sitio de donde viene el ruido, mejor. En casa se sentirá más seguro. Queremos que supere el miedo, no que la emoción aumente. Los perros no entienden de “terapias de choque”, y lo más importante es normalizar esa situación sin forzarle a que se reduzca su temor.
  • Cierra las ventanas, cortinas o persianas. Las luces de los fuegos artificiales o los rayos de la tormenta que le asusta no le ayudan a tranquilizarse. Además, bajar las persianas, reducirá ese ruido que le asusta.
  • Habilita un lugar que sea su refugio donde se sienta seguro. Elige un sitio donde haya menos ruido, lleva allí sus cosas (su manta, sus juguetes), y así se sentirá refugiado.
  • Si busca un escondite para sentirse seguro, déjale allí. Que se esconda donde quiera y no lo muevas a la fuerza. Si te ve tranquilo y que tu comportamiento es el habitual, es más fácil que se calme y decida salir de su guarida.
  • No le encierres ni le dejes solo. Los perros son animales sociales y si lo encierras no ayuda a reducir su estrés, sino el efecto todo lo contrario. Debes acompañarle y mantenerle entretenido, con juegos o con algo de comida.
  • Escucha música clásica. En algunos refugios de perros reproducen música clásica a bajo volumen para tranquilizar a estos animales en momentos de miedo. Esto ayuda a que tu mascota se relaje, ya que sobre estimularle es contraproducente. La hiperactividad le lleva a estresarse, y un perro estresado es más sensible a todo.

 

Puede que todos estos consejos ayuden a calmar a tu mascota, pero el miedo persista. Si es así y lo vemos como un problema más serio, debemos siempre consultar con un veterinario o un especialista en comportamiento animal. Para buscar el efecto tranquilizador que ejercen las madres sobre sus cachorros, se recomienda el uso de feromonas, pero siempre controlado por el veterinario. A veces, la prescripción de algún medicamento ayuda a reducir ese miedo, pero nunca debes medicar a tu mascota por tu cuenta, ya que puedes exponerlo a daños irreversibles.

En algunas ocasiones, el tratamiento se alarga en el tiempo, pero no se debe perder la esperanza. Con paciencia y persistencia conseguirás ayudar a que tu mascota supere sus miedos. Antes de lo que te esperas conseguirás que tu mascota esté libre de temores.

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Mi perro tiene miedo: trucos para tranquilizarle
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Mi perro tiene miedo: trucos para tranquilizarle
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Los perros también tienen emociones como nosotros, y el miedo es una de ellas, igual que la alegría, tristeza o el nerviosismo. Ellos no pueden elegir sentirlas, son involuntarias y por eso no podemos ni reforzarla ni castigarla. Pero sí podemos aumentar o disminuir la intensidad de esa emoción.
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