La leishmaniosis canina es una enfermedad producida por un parásito del género Leishmania. Se trata de una zoonosis ya que afecta al hombre y a numerosos animales, entre ellos el perro. Para poder transmitirse necesita la presencia de un insecto llamado flebotomo. Esta enfermedad es de distribución mundial y afecta principalmente a países de América central, Sudamérica, Asia y la cuenca mediterránea.

El flebotomo requiere unas condiciones climáticas especiales para su supervivencia, como son: humedad moderada, temperatura entre 15 a 20ºC, protección de la luz solar directa y acceso a la matera orgánica. Por estos motivos, la época de mayor presencia de flebotomos, y por lo tanto mayor riesgo de infección es de abril hasta octubre aproximadamente.

Síntomas de la leishmaniosis canina

La especie canina es la principal afectada por esta enfermedad, por lo que su tratamiento y control son elementos fundamentales para la salud pública. Los síntomas que pueden aparecer son muy variables, pero hay que señalar que normalmente no se presentan todos a la vez:

  • Trastornos generales como pérdida de peso, decaimiento, aumento de tamaño de ganglios, atrofia muscular, sangrado nasal, crecimiento excesivo de uñas, aspecto de envejecimiento en la cara…
  • Lesiones cutáneas: pérdidas de pelo alrededor de la ojos, boca y hocico, que dan un aspecto conocido como “cara de payaso”, úlceras, irritaciones…
  • Lesiones renales que pueden desembocar en una insuficiencia renal.
  • Lesiones articulares que pueden provocar cojeras.
  • Lesiones oculares: conjuntivitis, lesiones en la córnea…

Diagnóstico y tratamiento de la leishmaniosis

En primer lugar, se basa en la sintomatología, lo cual puede llevar al veterinario a sospechar de la enfermedad, pero el diagnóstico definitivo sólo puede realizarse mediante pruebas de laboratorio, mediante pruebas de serología o mediante la punción de la médula ósea y observación del parásito al microscopio.

La cura completa de la leishmaniosis en perros no es posible, es decir, el parásito no se puede eliminar completamente del organismo. Los tratamientos actuales son diversos y buscan reducir el número de parásitos en el organismo y de este modo mejorar los síntomas y evitar las recaídas.

Prevención: Cómo evitar la leishmaniosis en perros

La prevención es muy importante, ya que nos permite reducir mucho las posibilidades de que nuestro animal se infecte. Actualmente existen varios métodos de prevención:

  • Métodos para evitar la picadura del flebotomo: mediante collares y pipetas que deben de cambiarse periódicamente.
  • Métodos que estimulan el sistema inmune del animal:
    • Vacunaciones: deben de administrarse siempre en perros libres de la enfermedad. No protegen al 100%, pero sí que disminuyen las posibilidades de contraer la enfermedad.
    • Existen sustancias específicas que estimulan un tipo concreto de inmunidad en el perro, favoreciendo la lucha del organismo contra la enfermedad.

En cualquier caso, es importante acudir al veterinario para que nos aconseje qué método preventivo es el más eficaz en cada caso y realizar un chequeo periódico del estado de salud de nuestro animal.

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